Spencer Abbot: Un aventurero diferente

Por Gonzalo Toca

 

Spencer Abbot (Executive MBA 2006) es un aventurero diferente. Este amante de la velocidad, marine y expiloto de FA-18 Hornet, unos cazas de combate ultrarrápidos, participa ahora en un programa de la Casa Blanca (White House Fellowship) que le ha permitido acompañar al secretario de Estado John Kerry a Japón. ¿Su penúltima aventura? Llevar a su hija, de solo seis meses, en su primer viaje en avión a Massachusetts.

 

¿Cómo descubriste que querías ser piloto? Tuvo que ser muy estimulante pilotar durante años un aparato como el FA-18 Hornet, que puede superar los 1.900 kilómetros por hora.

Crecí en una familia de marines y mis héroes de la infancia eran pilotos de la Marina estadounidense. Siempre me ha fascinado volar y, más concretamente, hacerlo con portaaviones: me encanta enfrentarme al desafío de aterrizar sobre barcos en mares revueltos de todo el mundo. La mejor parte de mi labor, sin embargo, no es volar per se, sino la oportunidad de trabajar con unos compañeros llenos de talento y generosidad que se han alistado en la Marina porque comparten una vocación de servicio.

No es habitual que un piloto de la Marina curse un Executive MBA. ¿Por qué decidiste que era importante hacer un programa en IE Business School?

La posibilidad de estudiar los principios básicos de la gestión en IE, relacionarme con estudiantes muy diversos tanto por formación como por experiencias y refinar mi español me pareció una oportunidad educativa única. ¡Y lo fue!

Spencer Abbot, marina

¿Podrías seleccionar los cuatro momentos más importantes de tu carrera?

Durante mi último año de universidad en la Academia de la Marina Estadounidense en Annapolis, fui Comandante de Brigada, un puesto similar al de presidente del consejo de estudiantes en un centro universitario civil.

Muchos años después, cuando estábamos desplegados en el Océano Índico a bordo del portaaviones USS Enterprise en septiembre de 2001, mis compañeros de escuadrón y yo nos encontramos inmersos por sorpresa en el frente de la respuesta internacional contra los atentados del 11-S.

En misiones posteriores, tuve la oportunidad de contribuir a las respuestas estadounidenses al terremoto de enero de 2010 en Haití y, ya en 2011, al tsunami y la crisis nuclear en Japón [Fukushima].  

Por último, la oportunidad de liderazgo más significativa y que más me ha realizado en mi carrera hasta ahora ha sido actuar como Comandante del escuadrón FA-18E Super Hornet de la Marina en la base de Atsugi (Japón) y del escuadrón de caza bombarderos 27 “Royal Maces”.

¿Cómo es un día normal en la vida de un miembro del programa White House Fellowship?

Un día típico puede incluir reuniones con la institución a la que esté adscrito en el programa en la Casa Blanca [en este caso, el Departamento de Estado] sobre una iniciativa que  esa institución lidere, un intercambio de ideas durante la comida con un responsable de gabinete de la administración, asistir a un responsable sénior de la institución en una reunión política con otros organismos y un debate durante la cena con el resto de los miembros del programa. Es un año de agendas repletas, pero también una experiencia única y gratificante para aprender.

Spencer Abbot, marina

¿De qué temas te ocupas en el Departamento de Estado?

En el Departamento de Estado, me he concentrado en temas relacionados con el Hemisferio Occidental, la regiones del Este Asiático y Asia Pacífico y cuestiones de cooperación entre civiles y militares. He trabajado tanto para el secretario de Estado John Kerry como para la subsecretaria Heather Higginbottom.

La región de Asia Pacífico es una de tus pasiones intelectuales. ¿Por qué te interesa tanto? Muchos analistas consideran el Mar del Sur de China la región más fascinante y peligrosa del siglo XXI.

Después de vivir cuatro años y medio en Japón, sumados a mi trabajo sobre Latinoamérica en la Agencia para el Desarrollo Internacional de Departamento de Estado, me interesan especialmente las complejas dinámicas políticas, económicas y culturales de la región del Pacífico en su conjunto. La Marina estadounidense juega un papel importante a la hora de asegurar el libre tránsito comercial y la libertad de navegación de acuerdo a las leyes internacionales.

Aproximadamente un tercio de los flujos comerciales de todo el mundo, más de cinco billones de dólares al año, atraviesa el Mar del Sur de China y este es uno de los muchos motivos por los que es un área de gran importancia geopolítica.

Comandante del escuadrón FA-18E Super Hornet de la Marina, miembro del programa White House Fellowship, doctor por la Escuela Fletcher de la Universidad de Tufts, Executive MBA de IE Business School… ¿Qué haces para tomar un descanso y relajarte?

Después de tres años consecutivos desplegado fuera de casa que incluyeron seis meses en un portaaviones, agradezco la oportunidad de pasar previsiblemente más tiempo con mi mujer Laura, con nuestra hija de tres años Eloise y con Grace, nuestra hija de seis meses. Eloise nació en Japón y fue a la guardería en Tokio.

Mi mujer y yo disfrutamos esquiando, jugando al tenis y corriendo juntos. No vuelo con la Marina en mi trabajo actual pero de vez en cuando tengo la oportunidad de pilotar el avión ligero SR-20 Cirrus de mi padre, que es divertidísimo. Hace nada, metimos a toda la familia en las cuatro únicas plazas que tiene el avión y fuimos a visitar a la familia de mi mujer en Massachusetts, un divertido viaje de recreo ¡y el primer viaje de nuestra hija Grace en avión!

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