Seis normas nada convencionales para emprendedores

Vivimos tiempos de incertidumbre. Ya no podemos dar por sentado que nuestras empresas o puestos de trabajo vayan a estar ahí el día de mañana. Para sobrevivir y prosperar, tenemos que reinventarnos continuamente. Todo el mundo necesita pensar y actuar como un emprendedor.

Pero, ¿qué significa esto en realidad? ¿Cómo pones en práctica tus cualidades como emprendedor en tu negocio? ¿Cómo las aprovechas en tu asociación de voluntarios, en tu trabajo como freelance o en tu día a día? Aquí os presento algunas buenas ideas que he ido recogiendo a lo largo de 20 años asesorando a 1.000 importantes emprendedores de todo el planeta y que valen para todo el mundo, tanto si trabajan para cubrir gastos como si su negocio está en plena expansión.

  1. SI TE DICEN QUE ESTÁS LOCO… TÓMATELO COMO UN CUMPLIDO

Si te estás planteando probar algo nuevo, prepárate porque te llamarán loco. Tienes que armarte de valor e ir contracorriente, dejar de planear y pasar a la acción. Durante años la gente me llamó “la chica loca” por pensar que había emprendedores de gran impacto fuera de Silicon Valley, así que lo convertí en mi lema: Que te llamen loca es un cumplido. Y si no te llaman así… ¡es porque no estás pensando en grande!

  1. NO APUESTES TODO LO QUE TIENES

Hoy en día todo el mundo necesita asumir ciertos riesgos… o corre el riesgo de quedarse atrás. Pero los mejores emprendedores no se lanzan a ciegas sino que gestionan el riesgo. Al contrario de lo que se suele pensar, la mayoría intenta minimizar los riesgos. Incluso un aventurero tan conocido como Richard Branson afirma que el camino a la meta implica una serie de desastres. La mitad de las empresas en la lista Inc. 500 se crearon con un capital de 5.000 dólares o menos. Muchos innovadores permanecen en sus puestos de trabajo hasta que sus ideas prosperan: Sara Blakely, de Spanx, vendió máquinas de fax durante dos años y, a su vez, Phil Knight, de Nike –la mente detrás de Just Do It!– pasó casi diez años trabajando como asesor fiscal. Moraleja: no arriesgues todo lo que tienes, vete haciendo pequeñas apuestas.  

  1. NO TENGAS MIEDO A FALLAR

Aceptar el emprendimiento también significa aceptar el fracaso. Son célebres las palabras de Thomas Edison sobre sus incontables experimentos para inventar la bombilla: “No he fracasado 10.000 veces. No he fracasado nunca. Simplemente he descubierto 10.000 formas que no funcionan”. Lejos de desanimarte, los fracasos pueden ser una fuente de aprendizaje importante y ayudarte a encontrar el camino correcto. “El fracaso es una mina de oro”, dijo Ratan Tata, célebre empresario indio que repartía premios a la “mejor idea que ha fallado” entre los empleados de su corporación, valorada en 100.000 millones de dólares. Así que, si diriges un equipo, intenta felicitar también a los que fallan.Linda-Rottenberg-emprendedores-exito

  1.  SÉ MENOS SÚPER Y MÁS HUMANO

Cuando empecé a trabajar en este mundo, tenía interiorizada la anticuada idea de lo que significa estar al mando: los líderes son fuertes, firmes, dominantes. Hoy en día todo eso ha cambiado. En vez de ser invencibles y eficientes, los líderes son personas reales y cercanas, a veces incluso vulnerables –menos súper, más humanos. El término inglés flawsome (fusión de flaw y awesome), recoge muy bien la idea: ser genial y al mismo tiempo estar dispuesto a admitir los propios errores. En el mundo de los negocios, tus deficiencias pueden convertirse en tus fortalezas si estás dispuesto a mirar de frente tus defectos. Olvídate de ser Superman y saca el Clark Kent que llevas dentro.

  1. HAZLO EN GRANDE Y VETE A CASA

Nuestra sociedad venera la adicción al trabajo. Pero es una forma horrible de vivir y una manera contraproducente de trabajar. Hoy en día, es probable que los jefes que subestiman la vida privada de sus empleados los acaben perdiendo. Las tres cuartas partes de los trabajadores piensan que la flexibilidad es clave. Vive tu vida y anima a otros a hacer lo mismo.

  1. RODÉATE DE UN CÍRCULO DE MENTORES

Si quieres hacer algo grande, no puedes ir solo todo el camino. Como dijo Newton: “Si he visto más lejos es porque estoy sentado sobre los hombros de gigantes”. Busca inspiración en colegas y predecesores, trabaja con diferentes colaboradores. Del mismo modo que la gente cambia de trabajo con más frecuencia, también debería cambiar de guías y maestros. En cada etapa de tu carrera necesitas mentores que también estén en fases diferentes de sus carreras. Para mí, hay que tener un enfoque de 360º grados: un círculo de mentores que te apoyen con firmeza, ofrezcan un asesoramiento específico, nuevas ideas y perspectivas y una clara orientación.

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