Encontrar trabajo en cinco pasos: 1, define tu trabajo perfecto

Después del verano, se retoman todos esos proyectos que quedaron dormidos por las vacaciones. Saber aprovechar este momento puede suponer una gran ventaja para encontrar trabajo o dejar atrás ese puesto tan poco gratificante.

Quiero compartir contigo un plan de cinco pasos para orientar tu búsqueda y que tengas éxito. En este post, hablaremos del primero: ¿cuál es tu trabajo ideal?

Para descubrirlo, aplica el método de las “5 W” (“5 Q” en castellano):

· ¿Para qué quieres encontrar otro trabajo?
· ¿Qué quieres hacer?
· ¿Con quién quieres trabajar?
· ¿Cuándo quieres hacerlo?
· ¿Dónde quieres hacerlo?

Sé preciso. “Horario flexible” suena muy bien, ¿pero qué significa realmente para ti? Por ejemplo, si dos días a la semana necesitas salir antes para recoger a tus hijos o entrar más tarde para dejarlos en el colegio, anótalo.

Cuanto más precisa sea tu descripción, mejor podrás acotar tu búsqueda. Una descripción del tipo “trabajar poco y cobrar mucho” no sirve.

Si en una entrevista de trabajo haces preguntas concretas, indicarás dos cosas: que tienes criterio y que te preocupas por desempeñar tu trabajo correctamente. Quizá te parezca que el hecho de preguntar puede ir en tu contra. Sin embargo, si resulta que una vez que empiezas a trabajar no puedes llevar los niños al cole, ¿cómo te sentirás? Acabarás pidiendo un favor en lugar de tener un acuerdo establecido con anterioridad.
trabajo

Cuando tengas la lista completa y detallada, es el momento de ordenarla. ¿Son compatibles entre sí todos los elementos? Salvo muy contadas excepciones, no existen trabajos de media jornada pagados como una jornada. Revisa la lista y asegúrate de que no hay nada de este estilo anotado en ella. Si lo hay, replantéatelo.

Ahora ya tienes una lista completa, detallada y realista. Sólo una cosa más: prioriza. Es decir, ¿a qué estás dispuesto a renunciar y hasta qué punto?

Admitámoslo, el trabajo ideal no existe. Por mucho que te guste lo que haces nadie se levanta los 365 días del año deseando ir a trabajar. Habrá momentos en que no te apetezca. Probablemente si empiezas comparar tu lista con la oferta del mercado, verás que ninguna oferta encaja al 100%. Reflexiona sobre en qué aspectos estás dispuesto a adaptarte y cuáles no quieres modificar bajo ningún concepto (puede ser tiempo de desplazamiento, porcentaje del tiempo viajando, etc). Ten en cuenta que necesitas ser flexible y adaptarte a la empresa y a tu entorno. ¿Estás dispuesto a salir más tarde por recuperar ese tiempo por las mañanas? ¿Aceptarías un trabajo por turnos? Piénsalo bien.

Una vez termines esto, tendrás tu lista completa, detallada, realista y priorizada (y es importante que quede por escrito). Esto ya va tomando forma.
En mi próximo post, hablaré del paso 2: “Mind the gap”.

Carlos Gil Escartin
creativecoaching.es
carlosgil@creativecoaching.es

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